Una persona en el trabajo y otra en tu vida personal
- Leire Saldivar

- Apr 10
- 2 min read
Hay una idea “común” en nuestra cultura de que podemos separar quiénes somos en el trabajo de quiénes somos en nuestra vida personal.
Incluso muchos en redes hablan de no mencionar tus planes, metas ni nada de tu vida en el trabajo.
Y aunque en cierto grado puede ser buen consejo, como no hablar de tus planes de irte de la empresa o de crear un negocio, en otro sentido creo que puede hacer daño.
Porque la realidad es que no estamos separados.
El estrés de mi trabajo claro que afecta mi vida personal, mis relaciones, mi salud física y mental.
Y negarlo solo hace que no le tome la importancia que merece.
Y al revés también pasa.
Un problema personal puede afectar mi desempeño en el trabajo.
Entonces, más que separar…
creo que el punto es hacernos cargo.
Cuidarnos.
Reconocer cómo estamos.
Y tomar decisiones desde ahí.
Porque si no cuidamos esto, eventualmente vendrán las consecuencias:
En nuestra salud.
Nuestra energía.
Nuestra claridad.
Y hay otra parte que también me parece importante…
Cuando intento separarme completamente del trabajo, también corro el riesgo de dejar de ser auténtica.
De que lo que me hace especial, y lo que podría darme más visibilidad y oportunidades, no se vea en ese espacio.
Y me niego la oportunidad de conectar con otros seres humanos con los que comparto tantas horas al día y de construir relaciones reales.
Por supuesto, esto no significa no tener límites.
Siempre es importante cuidarnos, no rebasarnos y ser estratégicos.
Pero sin irnos al extremo de desconectarnos por completo.
Porque al final, no se trata de separar quién eres…
Sino de aprender a integrar.
Cuidando dos cosas que, para mí, son clave:
tu salud
y tus relaciones.

