Nos tratamos como máquinas
- Leire Saldivar

- 3 days ago
- 1 min read
Algo que me pasa mucho es que me doy espacio para trabajar algo emocional.
Voy a terapia, a coaching o simplemente me siento a escribir algo que me está doliendo o moviendo por dentro…
y después espero sentirme perfectamente bien casi de inmediato.
(Tienes una hora, ¿ya terminaste? 😂)
Como si por haberlo hablado o escrito ya tuviera que estar “resuelto”.
Siento emociones fuertes, lloro, me confronto con algo importante…
e inmediatamente ya quiero volver a estar al 100%.
Ser productiva.
Seguir trabajando.
Cumplir metas.
Responder mensajes.
Mostrar éxito en redes.
Como si no hubiera pasado nada.
Creo que muchas veces nos tratamos como máquinas.
Como si pudiéramos terminar un proceso emocional y pasar automáticamente al siguiente pendiente.
Pero no somos máquinas.
A veces necesitamos tiempo para procesar.
Necesitamos descansar.
Respirar.
Tomar un paso atrás antes de regresar a lo siguiente.
Y eso no significa que estemos mal.
Solo significa que somos humanos.
Últimamente he pensado mucho en cómo incluso el descanso lo queremos optimizar.
Cómo hasta la sanación la queremos convertir en productividad.
Pero hay cosas que simplemente necesitan tiempo.
Y creo que parte de la autocompasión también es dejar de exigirnos “estar bien” tan rápido.
Así que si hoy te sientes más sensible, cansada o simplemente más lenta después de algo emocional…
no significa que estés retrocediendo.
Tal vez solo estás procesando algo importante.
Y está bien.
La autocompasión también es un regalo que podemos aprender a darnos.

