top of page

Ese correo puede esperar

  • Writer: Leire Saldivar
    Leire Saldivar
  • May 12
  • 2 min read

Hemos normalizado trabajar desde el pánico.

 

Si trabajas en corporativo, seguro lo has visto muchas veces.

Algo parece urgentísimo.

Como si se fuera a acabar el mundo si no entregamos cierta presentación a las 3 de la tarde.

 

Y ojo, honrar nuestros compromisos es importante.

 

Cumplir con lo que dijimos que íbamos a hacer siempre habla bien de nosotros y claro que es algo que vale la pena cuidar.

 

Pero al mismo tiempo, creo que también necesitamos recordarnos algo:

  • En la mayoría de los casos, no estamos salvando vidas con el trabajo que hacemos.

 

Ese correo que sientes que tienes que responder en este INSTANTE… probablemente puede esperar a mañana.

 

Esa presentación que parece de vida o muerte… probablemente no lo es.

 

Ese correo que te activó el cuerpo como si estuvieras en peligro… solo es un correo.

 

Y creo que gran parte de nuestro malestar en el trabajo viene de miedos que hemos aprendido a normalizar:

  • Miedo a quedar mal.

  • Miedo a decepcionar.

  • Miedo a que piensen que no somos suficientemente comprometidos.

  • Miedo a no responder rápido.

  • Miedo a no estar disponibles todo el tiempo.

 

Pero cuando vemos muchas de esas urgencias desde un lugar más neutral y honesto, tal vez nos damos cuenta de que no eran tan urgentes como parecían.

 

Tal vez sí era importante.

 

Pero no era una emergencia.

 

Y creo que aprender a distinguir eso también es parte de cuidar nuestra energía en el trabajo.

 

Porque no todo lo importante necesita vivirse desde el pánico.

 

Así que hoy te quiero invitar a preguntarte:

¿Esto realmente es urgente?

¿O mi cuerpo está reaccionando como si lo fuera?

 

Cuéntame, ¿como vives tu la prisa en tu trabajo?

 
 
bottom of page